Son las cuatro de la tarde,
Amanece un nuevo día.
Ya no te hablas con casi nadie,
Por culpa… ¡ay ! de tu melancolía.
Dicen que son tus colegas,
Los que te llevan por la mala vida.
Pero es que tu eres la oveja negra,
Y que tu solito te lías.
Vas a trancas y a barrancas,
Sales de tu portería.
Porque últimamente ya no se te levanta,
Porque estas hecho una porquería.
Porque te me apareces como los fantasmas,
Como una mala melodía.
Las palabras se te atrancan,
Si te registra la policía.
Por lo menos reconoce cual es,
Tu fuente de energía.
Que siempre te imaginas el mundo al revés,
Una cárcel sin salida.
Una manera tonta de pasar con pena y sin gloria.
Pero ya a nadie le importa,
Como acabará tu historia.

Tu fuente de energìa, Estopa

Annunci